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Susi

1

¿Qué es el amor? Hay quién dice que es una reacción entre las hormonas de una persona y las de otra. Hay quién lo define como un sentimiento, la necesidad de establecer contacto con otros seres quizás. Yo conocí al amor una vez. Tenía nombre de mujer.

2

A Susi le gustaba sentarse frente al mar e imaginar que era una sirena. Susi tenía 17 años y pronto tendría que abandonar su pequeño pueblo y su familia para ir a buscar su futuro. Todos conocían a Susi, era la chica más inteligente de aquel pequeño pueblo y quizás también la más hermosa. Yo la conocí por casualidad. Iba viajando hacia un congreso (asuntos de trabajo). Dio la casualidad de que mi coche se averió. También dio la casualidad de que mi móvil se quedó sin batería. Y Susi, Susi estaba allí. Sentada en una roca mirando el horizonte. Me acerqué a ella. Lloraba.

3

Aunque yo fuese un empresario cuya única ambición era ganar dinero. Aunque me urgía llamar a una grúa. Aunque aquella muchacha no tenía nada que ver conmigo y jamás volvería a verla. Me senté a su lado.

-Hola

-Hola

-¿Por qué lloras?

-Porque tengo miedo

-¿De qué?

-Del futuro

-¿Cómo te llamas?

-Susi

-¿Quieres ir a tomar un té, Susi?

-No me gusta el té

-¿Quieres ir a tomar algo, Susi?

-De acuerdo.

4

No se por qué la invité, no se por qué me siguió. Caminábamos por la orilla sin hablar. Ya había olvidado el coche y el congreso. Podía permitirme otro coche, podría ir a otro congreso. Pero nunca volvería a ver a Susi.

Caminábamos por la orilla sin hablar, de pronto Susi …

-¿Y tu cómo te llamas?

-Soy Daniel

-¿Has ido a la universidad?

-Si, claro. Estudié empresariales.

-Ah… yo iré a la universidad dentro de poco…

-Que bien, ¿y qué carrera has elegido?

-No lo se, no quiero ir.

-¿Por qué? ¿no quieres tener un futuro?

-Todos tenemos futuro. Yo no quiero ir porque el mío está aquí.

-…

Seguimos en silencio. Después de una hora llegamos a un pequeño bar de pescadores. Entramos.

-Aquí no tienen té, Daniel.

-Tomaré otra cosa.

Ella pidió una Coca-cola, yo un bitter. Bebimos en silencio. Mi éxito en la vida me había separado de las relaciones humanas. No sabía reaccionar.

5

Susi me miraba. Me miraba a los ojos, como intentando penetrar en mi mente. Yo sin darme cuenta le abrí la puerta a mis pensamientos.

Aún no sabía cuánto misterio encerraba su mirada.

Nos fuimos de allí.

6

Volvimos caminando hacia el lugar donde nos conocimos. Susi me tendió su teléfono móvil. “Para llamar a la grúa”, me dijo.

-¿Cómo sabes lo de mi coche?

-De otro modo nunca te hubieses acercado a mi.

Llamé, me dijeron que llegarían en una hora.

Una hora, y todo habría acabado.

7

-Fue bonito conocerte, no todos los días se conocen empresarios.

-Lo mismo digo Susi. No todos los días… -¿qué era Susi? Extraña y enigmática… no sabía como expresar lo que sentía.- No todos los días te miran a los ojos como lo hiciste tú.

-Intentaba conocerte mejor.

Sin duda, ella no era de este planeta. La miré a los ojos. Buscando la manera de comprender su misterio.

8

Lo que allí sentí fue inexplicable. Mi corazón latía cada vez más. Cada vez que me adentraba más en sus pupilas. Entré en su mente. Vi el amor. El amor que sentía hacia su gente y su tierra. El amor que sentía por aquél momento. El amor que era capaz de sentir por mi, un desconocido. Vi a un ángel.

9

Llegó la grúa.

Llegó el final. La despedida. Y aquél ángel desaparecería para siempre.

-Hasta siempre Susi.

-Todavía no es un adiós.

-Hasta otra Susi.

Aunque no conservaba la esperanza de volver a verla.

10

El siguiente congreso fue 6 meses después de mi encuentro con Susi. Era en una prestigiosa universidad. Estudiantes que iban y venían sin parar.

De pronto un extraño recuerdo me nubló la mente. Una chica. Una chica bastante más joven que yo. Una chica que se encontraba de pie, de frente mirándome a los ojos fijamente, como si intentase abrir la puerta de mi mente. Y le dejé entrar.

11

Susi se acercó. Había crecido. Parecía más mayor.

-Pensaba que no querías ir a la universidad. Dijiste que no estaba aquí tu futuro.

-Cambié de futuro. Mi nuevo futuro si está aquí. Te he estado esperando.

Otra vez, Susi consiguió dejarme sin palabras. Incluso me pareció que aquello le producía una cierta satisfacción.

Esa noche salimos juntos.

12

-Susi, esto no está bien. Soy mucho mayor que tú.

-…

-Susi, son mas de 10 años de diferencia.

-…

-Susi, deberíamos parar.

-…

-…

-No, quiero estar contigo. Sigue.

13

Los dos días de congreso terminaron, esta vez si que sería un adiós definitivo. Esta vez si que sería doloroso de verdad. Aquél ángel llamado Susi me había enseñado a amar. La amaba. La amaba como un loco adolescente. Quería estar con ella siempre.

Y a la vez no quería.

14

El combate a muerte lo ganó mi razón. Me iría sin despedirme. Sin mirar atrás.

Pero allí estaba ella. Llevaba la misma cara que cuando la conocí. Miedo. Miedo a perder otra vez el amor.

-Quédate conmigo.

-No puedo Susi, tengo que trabajar.

-Quédate conmigo, yo ya abandoné una vez por estar contigo. Te toca a ti.

-No puedo Susi, no puedo abandonarlo todo. No sería sensato.

-Entonces iré yo. Yo no soy sensata. Ya lo hice una vez.

-¿Y qué harás conmigo?

-Amarte.

-…

-Te quiero.

-…

-Desde el primer momento.

-No insistas Susi. Este será el último adiós. Ya tomé una decisión.

-¿Y si te arrepientes? Yo tomé una decisión hace 6 meses. Ahora me arrepiento. Al principio parece que haces lo correcto. Pero luego…pero luego te sientes culpable.

-¿Culpable por qué?

-Por no haber elegido la otra opción.

-¿Y cómo sabes que si me quedo contigo no me sentiré culpable?

-Porque estaría yo para hacerte sentir lo contrario. Pero si de verdad crees eso… Supongo que adiós.

-Hasta siempre.

-Hasta nunca… Daniel.

15

Yo conocí al amor una vez. Tenía nombre de mujer. Susi. Quizás no parezca un nombre pomposo y extravagante, digno de un dios. Pero ella, sencilla, enigmática y misteriosa… fue la única, la única, que me amó… y que me hizo amar. Y ya nunca volvería a tenerla.

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Una respuesta

  1. El amor no es sino la representación del deseo. Es la magia que tanto se busca. La obra maestra del artista. El fin último del ser humano. La respuesta al insidioso ¿por qué? El acabóse.

    Y como tal , en su naturaleza destructiva , inflama , cauteriza y sacrifica todo lo que nos rodea.

    El amor es un arte incomprendido y a veces incluso odiado. Y querida amiga , con esto no has hecho más que demostrarlo.

    Cada día me alegro más de haberme cruzado en tu vida. Sigue así.

    R.

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